viernes, 28 de diciembre de 2012

¿sabias...?

Está mas frío que antes
Las estaciones tomaron todo lo que buscaban
Ahora el invierno danza aquí
Parece tan adecuado, ¿no lo crees?
Vistiendo el suelo de blanco
Y gris

Está tan silencioso que puedo escuchar
Mis pensamientos tocando cada segundo que uso
Esperándote...
Las circunstancias me ofrecen
Ninguna segunda oportunidad
Para decirte
Que te eché de menos

Querida, ¿sabías...?
Cuando el viento cálido vuelve
Otro año comienza a correr
Y por favor no me preguntes porque estoy aquí
Algo más profundo me trajo
Algo que necesito recordar

Grandes cosas ardieron con nosotros
No me arrepiento de las decisiones que tomé
Yo sé que sientes lo mismo

Querida, ¿sabías...?
Cuántas veces miré a las nubes
Pensando que te vería allí
Esos eran sentimientos que no se irían fácilmente
No podía olvidar lo que aclamamos nuestro

Momentos perdidos a través del tiempo quedan
Estoy orgulloso de lo que fue
No queda dolor
Ni sentimientos

domingo, 9 de diciembre de 2012

Aquí se ha ido...

Tú y yo tenemos algo
Pero es todo y luego no es nada para mi...
Y tengo mis defensas
Cuando vienes a través de tus intenciones conmigo...

Y nos despertamos en el fracaso
Con las cosas que nunca pensamos que pudiéramos ser

Yo no soy quién te rompió.
Yo no soy a quién debías temer.
Tenemos que irnos de aquí, cariño.
Pensé que te había perdido en algún lugar,
Pero en realidad nunca estuviste allí...

Y yo quiero ser libre...
Habla conmigo...
Puedo sentirte cayendo...
Y yo quería ser todo lo que necesitas...
Pero de alguna forma eso se ha ido...

Yo no tengo la solución
Al sonido de ésta polución dentro de mi...
Y yo no era la respuesta...
Así que olvida que alguna vez pensaste que yo lo fui...

Yo no necesito precipitarme
Acerca del pasado que hay entre los dos...
Yo ya no estoy esperando...
Ni todas tus mentiras fueron suficiente para tenerme aquí...

Yo no soy quién te rompió.
Yo no soy a quién debías temer.
Tenemos que irnos de aquí, cariño.
Pensé que te había perdido en algún lugar
Pero en realidad nunca estuviste allí...

Y yo quiero ser libre...
Habla conmigo...
Puedo sentirte cayendo...
Y yo quería ser todo lo que necesitas...
Pero de alguna forma eso se ha ido...

jueves, 22 de noviembre de 2012

Hierro

En las profundidades de un océano, muerto y desechado
Donde los inocentes arden en llamas
A miles de kilómetros de casa, camino hacia adelante
Congelado hasta los huesos, estoy...

El soldado en mi interior, no conoce el camino
Montando hasta las alturas, de vergüenza
Espero la llamada, con la mano en el pecho
Estoy listo para la batalla y el destino...

El sonido de los choques de hierro, se pega en mi mente
El sonido de los tambores, determina
El ritmo de los caídos, y el número de muertos
El aumentar de los cuernos, por delante...

Desde el principio del tiempo y hasta el final del día
Tendré que correr, lejos
Quiero sentir el dolor y el sabor amargo
De la sangre en mis labios, otra vez...

Una tormenta de nieve quema mis manos,
Congelado hasta los huesos, estoy...
A miles de kilómetros de casa, estoy andando
No puedo recordar tus ojos, tu rostro...

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Amar...

En la necesidad que despierta tu nombre; 
en el amar tu hoy olvidando tu pasado;
en el decir tranquilo de tu mirar ardiente, 
en la fogosa vehemencia detrás de la mirada dulce y el pausado hablar. 

En las ideas vagas que circundan la idea de tenerte, 
siendo la posesión transitoria y relativa. 
En el presentir tu presencia en la distancia, 
tu palabra en el silencio, 
tu piel tras el abismo, tu cuerpo en la vigilia, 
tu espíritu en el sueño...

En el querer odiarte y odiar quererte; 
en el tratar de no perderte ignorando si te tengo. 
En ignorar detalles de tu vida y saber otros que nadie antes supo. 
En el compartir en parte tu destino.

En la génesis de mil hipótesis acerca de un nosotros. 
En la facilidad de provocar mil roces, 
de calmar mil fuegos, de encender mil uno.
En el deseo latente 
y en la certeza de saber de tu presencia aún estando privado de sentidos.

En el sentir tu voz, tu piel, 
tu aroma, tus formas, tu imagen, tu alma...
y en el frío que recorre mi médula espinal en ese mismo instante. 
En el recibir todo sin pedirte nada. 
En amar tus defectos y adorar tus virtudes.

En buscarte sin quererlo; 
en encontrarte sin buscarlo; 
en esperarte sin motivo; 
en extrañarte sin pretexto; en celarte sin razón. 

En la pasión, en el deseo, en la soberbia; 
en caricias furtivas, en palabras sueltas, 
en miradas distraídas; 
en todo y en nada.

En lo que sé de ti sin que lo sepas; 
en lo que yo sé que sabes de mí, sin que lo digas.
En esas diferencias que nos asemejan y en esa semejanzas que a veces molestan.

En todas tus palabras 
y en todas tus acciones 
se encuentran las razones por las que se originan 
mi ironía y sarcasmo, mis silencios, 
mis miradas, mis sonrisas sin fundamento... y todo lo que a veces no comprendes de mí.

lunes, 1 de octubre de 2012

Mi luna y mis estrellas

O tal vez este sea un sueño, tu sueño, mi sueño...no lo sé. Tú eres la luna de mi vida...Eso es todo lo que sé...y todo lo que necesito saber. Y si esto es solo un sueño...Mataré al hombre que trate de despertarme...Mi alma te pertenecerá hasta que el sol salga por el oeste y se ponga por el este. Hasta que los ríos y océanos se sequen y que las montañas vuelen con el viento como hojas...

domingo, 30 de septiembre de 2012

Alicia


Alicia sortilegio de babia en el fondo del espejo
Alicia ni supone ni piensa con la luna por cerebro

Alicia en su pensamiento tirando del hilo de su enredo
Alicia en el laberinto sin Minotauro, me llama: ¡Teseo!

Alicia es siempre tan breve que ya ha terminado
Alicia dice que te quiere cuando ya te ha abandonado

Alicia expulsada al país de las maravillas
Para Alicia hoy es siempre todavía

Alicia, viajando entre lunas de charla con musarañas
Alicia tejiendo las nubes con tela que nunca se acaba

Alicia es siempre tan breve que ya ha terminado
Alicia dice que te quiere cuando ya te ha abandonado

jueves, 27 de septiembre de 2012

No puedo dejar de pensar en ti

Dentro de tu alma, hay un agujero
Que no quieres ver
Cada día, lo que dices
No tiene sentido para mí
Aunque intento
No puedo dejar de pensar en ti

En alguna parte en la noche, hay una luz
Enfrente de mí
Sobre el cielo, con un empujón
Me abandona,
Aunque lo intento
Caigo en el río de ti
¿Piensas dejarme ir también?

Todas tus palabras
Muestran que estás sufriendo

Cada día, lo que dices
No tiene sentido para mí
Tu interior no está bien
¿Porqué estás liada conmigo?
Nunca he sabido
Lo que pasa realmente dentro de ti
No puedo dejar de pensar en ti

Todas tus heridas
Muestran que estás sangrando

Dentro de tu alma, hay un agujero
Que no quieres ver
Lo estás ocultando, como una herida
Para gente como yo
Sabes que realmente lo he intentado
No puedo hacer nada por ti


La herida se está haciendo más profunda
La colina se está haciendo más inclinada
Creo que nunca sabré
Lo que pasa realmente dentro de ti
No puedo dejar de pensar en ti

viernes, 21 de septiembre de 2012

Carpe Diem


Todo lo que tenía sentido parece comenzar a no tenerlo. Nos acosan las cifras, las opiniones, los datos, las previsiones. El futuro, eterno engaño que nos insta a seguir perseverando, se tiñe de un negro rotundo, insorteable, letal. Nos está pudiendo el miedo, el vértigo de la duda, y su imperio nos roba el goce presente, esas horas nuestras que, si reparan, son las únicas indiscutidamente reales. 



Porque no estoy dispuesto a dilapidar un instante de los que gané a sangre y fuego, me amparo en la inmortal sabiduría de los clásicos. Fue Horacio, en sus Odas, quien dictó la regla máxima, el consejo fundamental para atemperar el ánimo, desbrozar el grano de la paja y resguardarnos de la locura: carpe diem, quam minimum credula postero, o lo que es aproximadamente lo mismo, "cosecha el día, incierto es el mañana". A cada jornada su afán, como predicara el Maestro, porque lo que tenga que venir aún no ha venido y porque, para cualquiera de nosotros, pudiera ser que jamás venga. 


Ésta es la sensata consigna que quiero transmitirles hoy: revienten el presente, déjense acariciar por la amorosa inconsciencia de sus vientos dulces, no desaprovechen el bálsamo de la pausa, ni permitan que les destrocen el alma presuntas tormentas venideras. Salgan a la calle, rodéense de amigos, no aborten ninguna sonrisa, no renieguen de aventura alguna. El sol que el universo ahora nos regala es desesperadamente nuestro, luce por nosotros, está ahí esperándonos, paciente y benévolo, con puntualidad milenaria. 

Mienten quienes nos susurran peligros todavía irreales. En su necia soberbia, creen dominar un tiempo, siempre huidizo y mudable, al que nunca apresarán. Nosotros, aprendimos que cada segundo es irrepetible, que no cabe otro patrimonio que el de su fugaz y apasionado disfrute. No hay más verdad que la del momento, ni amanecer más seguro que el que despunta. En nombre de la felicidad, no desaprovechen tanta cordura. Amen y déjense amar. Piérdanse por los caminos que les apetezca. Contemplen cada amanecer como un tesoro que, bendita e inmensa fortuna, graciosamente se nos entrega. Diviértanse, abran sus corazones a la alegría, ocúpense de los suyos, saboreen la paz de los ocasos, porque la vida, milagrosa y breve, se va y no vuelve. 

Yo, por mi parte, prometo apurar todas las copas, engalanar primorosamente -la ocasión desde luego lo merece- mi espíritu, cerrarle las puertas a cuantos fantasmas inventan mis pánicos, intentar, que no es poco, ser y existir al ritmo cabal, dejarme envenenar mansamente por el maravilloso filtro de la desmemoria. 

Así, al menos, cuando el futuro se anuncie, si es que para mí se anuncia, no habré añadido otra estupidez, la enésima, a cuantas ya penosamente se acumulan en mi grotesca y desnortada mochila.


Un pequeño retazo de Dorian Gray

Hoy en día, la gente tiene miedo de sí misma. Han olvidado su principal deber, el deber que uno tiene consigo mismo. Naturalmente, son caritativos. Dan de comer al hambriento y de vestir al mendigo. Pero privan de alimento a su propia alma y están desnudos.